La obligatoriedad de los seguros

Las modernas herramientas de internet nos permiten comparar entre las diversas propuestas de seguros de coche existentes en el mercado. El seguro de coche, como ya sabemos, es un contrato obligatorio que todos debemos poseer, sin embargo esta máxima tiene un fundamento en el que a veces no nos detenemos a pensar: ¿qué ocurre cuando en un accidente se ve implicado un coche sin ningún tipo de seguro?.
Si el coche que circula sin seguro no es el causante, sino el perjudicado, en todo caso y al margen de la sanción que reciba el que circula sin seguro, las indemnizaciones si hubiera lugar a ellas corresponderían al causante (y en este caso asegurado).
Sin embargo si el causante fuera un coche sin seguro aparece la figura del Consorcio de Compensación de Seguros que garantiza al perjudicado la indemnización hasta los límites del seguro obligatorio. Posteriormente, el Consorcio emprenderá acciones de recobro contra el infractor quien, no solo será sancionado obviamente por circular sin seguro sino que tendrá que hacer frente a los gastos ocasionados a través de ese recobro.
En el hipotético caso de que ninguno de los accidentados posea seguro el consorcio procederá, de igual modo, a indemnizar al perjudicado y recobrar al causante aunque, en este caso ambos tendrán la sanción correspondiente.
Por último, el Consorcio de Compensación de Seguros podrá convertirse en asegurador de aquellos a quienes han rechazado un número determinado de compañías aseguradoras, ofreciendo la posibilidad de la contratación del seguro obligatorio de circulación tras las oportunas pruebas del rechazo por las compañías del sector.